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Windows revela un identificador secreto: 1.400 millones de PCs rastreadas, incluso en modo privado.

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À retenirLinux n'est pas réservé aux experts. Le bon point de départ : une distribution accessible, une sauvegarde propre et quelques commandes comprises.

Windows oculta su verdadera naturaleza. Tras su interfaz intuitiva se esconde un identificador secreto capaz de rastrear cualquier PC, incluso cuando el usuario activa el modo privado o utiliza una VPN. Esto no es ficción, sino la realidad revelada por un documento judicial estadounidense que expone un dispositivo presente en 1400 millones de ordenadores en todo el mundo.

Lo más preocupante es que este rastreo se realiza sin posibilidad de desactivarlo ni de eludirlo fácilmente. De esta forma, Microsoft puede vincular la actividad en línea con un identificador de hardware único. Esta situación recuerda a las antiguas redes de vigilancia, diseñadas para atraparlo todo.

Las implicaciones van mucho más allá de los meros detalles técnicos. Plantean interrogantes sobre la confianza que depositamos en un sistema operativo omnipresente y en la protección de la privacidad. Un análisis profundo de este tema candente que está sacudiendo los cimientos de los defensores del software libre.

Un identificador único que aparece en cada instalación de Windows.

Se llama Identificador Global de Dispositivo (GDID). Cada instalación de Windows genera este identificador, que se utiliza para identificar de forma única un dispositivo dentro del ecosistema de Microsoft. No es una simple etiqueta, sino una especie de huella digital que se conserva incluso después de las actualizaciones del sistema.

Solo una reinstalación completa de Windows crea una nueva cuenta. Pero, ¿quién puede garantizar que Microsoft no vincule los identificadores antiguos y nuevos mediante el cruce de otros datos? La cuenta de Microsoft, las direcciones IP, las huellas digitales del hardware… todos estos elementos convierten esta promesa de anonimato en una mera fachada.

El resultado: un seguimiento prácticamente indetectable, invisible para el usuario e imposible de desactivar mediante la configuración estándar. Es un auténtico ojo detrás de la pantalla, que observa constantemente.

Cómo este identificador condujo al arresto de un hacker

El FBI utilizó este GDID para capturar a Peter Stokes, un hacker de 19 años sospechoso de pertenecer al grupo Scattered Spider. A pesar de usar sofisticadas VPN para enmascarar su dirección IP, el identificador único de Windows permitió a los investigadores vincular su dispositivo con sus actividades en línea.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha publicado una denuncia que detalla este papel crucial. El GDID estaba vinculado a los registros de inicio de sesión y a las cuentas de Snapchat y Apple, que se vieron comprometidas en un efecto dominó, con direcciones IP geolocalizadas en Tallin, Nueva York y, posteriormente, Tailandia. Este meticuloso seguimiento se basaba en la correlación de datos.

En este tipo de situaciones, es como engrasar un motor antes de desmontarlo: el más mínimo detalle técnico marca la diferencia. En este caso, bastaba con iniciar sesión en Windows, ya que la VPN actuaba como escudo.

Las implicaciones de este rastreo generalizado para los usuarios de Windows

No solo los hackers o ciberdelincuentes son el objetivo. Todos los usuarios de Windows se ven afectados por este rastreo. Más de 1400 millones de instalaciones están bajo esta vigilancia digital. Una cifra sin duda significativa si consideramos nuestras expectativas en materia de privacidad.

El GDID es un marcador persistente que no desaparece con el uso normal. Su capacidad para penetrar las VPN y los modos de navegación privada deja obsoletas las protecciones de privacidad tradicionales de Windows. Es como si tu cicatriz permaneciera visible incluso cuando te escondes tras una máscara.

Este detalle técnico, que durante mucho tiempo pasó desapercibido, transforma el uso cotidiano en una experiencia vigilada, incluso espiada. Microsoft, por su parte, no ha ofrecido ninguna opción accesible para desactivar este rastreador.

¿Windows, un software de vigilancia?

El análisis está cobrando gran importancia entre algunos expertos en ciberseguridad. Según Costin Raiu, antiguo investigador de Kaspersky, este identificador es similar a un «software de vigilancia». Surge entonces la pregunta: ¿tienen Apple, Google y otros gigantes del software sistemas similares?

De ser así, esto plantea una cuestión más amplia sobre la soberanía digital de nuestros dispositivos. ¿Quién controla realmente lo que sucede bajo nuestros pies? Utilizar Linux o FreeBSD, combinado con el enrutamiento a través de Tor o una multi-VPN, se convierte entonces en una solución seria para los usuarios más precavidos.

La paradoja reside en que solo un enfoque libre, modificable, coherente y transparente puede ofrecer algún tipo de garantía en este sentido. Sin embargo, esta opción sigue siendo inaccesible para la mayoría de los usuarios de Windows.

Navegar por la jungla del rastreo digital sin perder el rumbo

Ante esta situación, ¿cómo debemos reaccionar? La respuesta más obvia es mantenernos informados y cuestionar nuestros hábitos. La dependencia de un sistema cerrado a veces nos obliga a hacer concesiones que preferiríamos evitar.

Las alternativas de código abierto suelen ofrecer mayor transparencia, pero adoptarlas requiere inversión y valentía. Una metáfora agrícola resulta apropiada: es como arar un campo a la antigua usanza para asegurar un suelo sano, en lugar de depender de fertilizantes químicos con efectos desconocidos.

Para la persona promedio, la vigilancia implica usar una variedad de herramientas y estar al tanto de lo que sucede tras bambalinas. Y si es posible, revisar cuidadosamente los nuevos métodos de seguridad y privacidad publicados regularmente por la CNIL.

Un caso que desafía las ideas preconcebidas sobre Windows.

El caso del hacker Peter Stokes y el papel destacado del GDID han sacudido la creencia de que el modo de navegación privada y las VPN son suficientes para proteger la privacidad. Eran simplemente un parche para un problema mucho mayor.

La monitorización constante subraya la importancia de dominar el sistema operativo y adoptar un enfoque proactivo. Es fundamental no olvidar jamás que, bajo la aparente simplicidad, se esconden mecanismos complejos, a menudo incomprensibles para el usuario medio.

Para aquellos que deseen profundizar, lo mejor es consultar fuentes confiables como: este artículo técnico detallando cómo el identificador de Windows permitió al FBI acusar formalmente a este joven hacker.

¿Qué es el Identificador Global de Dispositivo (GDID)?

El GDID es un identificador único generado para cada instalación de Windows. Permite que un dispositivo se identifique de forma persistente incluso después de actualizaciones y conexiones VPN.

¿Se puede desactivar este seguimiento en Windows?

Actualmente, no existe ninguna opción oficial para desactivar el GDID. Solo una reinstalación completa modifica el identificador, sin garantía de que Microsoft lo vuelva a correlacionar.

¿Este sistema de seguimiento es exclusivo de Windows?

Otros gigantes tecnológicos podrían utilizar sistemas similares. Sin embargo, la cuestión sigue abierta y es objeto de debate entre los expertos en ciberseguridad.

¿Cómo puedes proteger mejor tu privacidad en tu ordenador?

Optar por sistemas de código abierto como Linux y combinarlos con herramientas como Tor y VPN puede mejorar la privacidad mucho más allá de las protecciones que ofrece Windows.

¿Es suficiente usar una VPN para protegerse contra este rastreo?

¡No! El GDID permite a Microsoft identificar un dispositivo independientemente de las capas de red y, por lo tanto, de la VPN, lo que hace que esta protección sea ineficaz para este tipo de seguimiento.

Fuente: www.lesnumeriques.com

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